Pintura al Temple

La pintura al temple ha sido usada desde la decoración de sarcófagos en el antiguo Egipto y es uno de los productos más utilizado tradicionalmente para pintar techos y paramentos. Hasta la aparición de las modernas pinturas plásticas, era el material más cómodo y barato de utilizar.

En la pintura al temple el disolvente es el agua y el aglutinante algún tipo de grasa animal u otras materias orgánicas. Es una pintura que se vende de dos formas: o en polvo preparado para diluir en agua o ya mezclada con agua, en forma de pasta muy espesa para ser diluida según requiera el acabado que se haya elegido. El temple en pasta tiene la ventaja de diluirse mucho mejor y no hacer grumos, ya que viene homogeneizado de fábrica. Su precio es mucho más barato que el de cualquier pintura plástica, sin embargo, sus propiedades también son claramente inferiores: no es en absoluto lavable, tiene peor agarre sobre paredes sin preparar adecuadamente y es blando (se raya fácilmente). Es la pintura adecuada para repintar a menudo una habitación. Sin embargo, cuando se desea una pintura más resistente, con mejor agarre, que no amarillee y que se pueda lavar, hay que recurrir a las pinturas plásticas o a los esmaltes.

Materiales

  • Temple liso: rodillo de lana, brocha redonda grande y otra pequeña para esquinas, bordes, etcétera.
  • Temple picado: rodillo de picar (de gomaespuma), brocha redonda pequeña, rodillo para rincones.
  • Materiales comunes: recipiente donde quepan los rodillos, un agitador de pintura, otros materiales diversos (papel para cubrir, cinta adhesiva, lija, etc.).

Preparación de Techos y Paramentos

Las grietas deben rellenarse, dejando luego la superficie bien lisa. Las humedades deben eliminarse en su origen y aplicar sobre la zona dos manos de selladora. La selladora es una pintura especial que evita que salgan manchas amarillas a través de la pintura una vez seca.

Preparación del Temple

Consiste sencillamente en mezclar la pasta con agua, usaremos un recipiente alto para no salpicar. No existe una proporción exacta entre la cantidad de temple y de agua a usar, sino que se diluye más o menos según se desee obtener una pasta más o menos espesa. Se usa la pasta clara, de la consistencia de una crema, para dejar un acabado liso, sin relieve. En cambio, para picar o dar algún tipo de relieve se usa espesa, tanto más cuanto más relieve se quiere obtener. Para hacer un picado normalni muy pinchudo ni muy fino-, usaremos la pasta con la consistencia de la mayonesa dura.

Pintado

Una vez bien mezclado el temple lo pasaremos a un recipiente donde entren cómodamente los rodillos. Pintaremos primero los techos y luego los paramentos. Cubriremos el suelo para no mancharlo, aunque las manchas se limpian bien con agua.

Usaremos el rodillo de lana para dejar acabados lisos, habitual para los techos. El rodillo se debe pasar varias veces sobre la pared para que la pintura rellene todos sus poros. Las paredes viejas suelen requerir dos manos. Si la pared se desconcha al pintar, tendremos que pintarla previamente con látex (o fijador) diluido en agua según las proporciones indicadas por el fabricante. Las esquinas se pintan antes de pasar el rodillo, a brocha.

Para picar usaremos el rodillo de goma-espuma. Pintaremos antes los rincones, bordes, etcétera, con la brocha. Pasaremos el rodillo con suavidad y despacio para no salpicar. Cuantas más veces pasemos el rodillo, más fino quedará el picado.

Una vez seco, un picado al temple se puede pintar con pintura plástica, obteniendo el relieve del temple y las ventajas de la pintura plástica.

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