Trapeado

El trapeado es una técnica de decoración que consiste en pintar una pared aplicando la pintura con un trapo, es decir, la herramienta que empleamos es un trapo arrugado impregnado de material, con el vamos superponiendo manchas de un color a una superficie previamente pintada con otro.

El trapeado es simple, rápido y puede realizarse en base a dos o más colores, en superficies recién pintadas o sobre una pintura más antigua, siempre y cuando se encuentre en perfectas condiciones. La técnica del trapeado es muy útil para cubrir superficies con imperfecciones, además permite el uso de diferentes tipos de pintura, por ejemplo acrílicas, látex, al agua u óleo por ejemplo.

Se puede lograr un efecto diferente, como si fueran dibujos, si se pasa el trapo en círculos o rayas. El diseño puede realizarse con golpes suaves, frotando el lienzo o haciéndolo rodar hasta formar el diseño elegido. El trapeado se utiliza para crear ambientes clásicos o campestres entre otros. También es interesante usar el trapeado para dar un toque especial a pequeños lugares como pueden ser cajones de un armario, estantes, alacenas, etc.

Existen 3 procedimientos de realizar el trapeado: quitando pintura, añadiendo pintura o el trapeado de rodillo.

  • Retirando pintura: Es la manera más usual de realizar esta técnica, después de pintar los paramentos de modo uniforme como en el caso anterior y una vez secos, se aplica una capa de pintura diluida a base de agua de otro color. Antes de que se seque, se pasa el trapo aplicando presión en diferentes puntos de la superficie de modo que se va confeccionando un dibujo a base de retirar parte de la pintura.
  • Aplicando pintura: Se pinta una pared u otra superficie de modo uniforme. Una vez seca, se deposita una cantidad de pintura sobre una cubeta y se impregna de ella un trapo limpio. Entonces, se aplica la pintura a la pared realizando presiones en toda su superficie. Esta forma de realizar el trapeado, permite una textura mas pronunciada que en el caso anterior.
  • Trapeado de rodillo: Esta es una variante que consiste en enrollar el trapo en forma de rulo y una vez humedecido en la pintura se le hará rodar por la pared de abajo arriba. Siempre se debe repetir el mismo movimiento vertical, de este modo se obtendrá un efecto de rayas y más uniformidad que en los casos anteriores.

No importa cual de las tres opciones se utilice para la técnica del trapeado, lo que si es importante es mantener siempre el mismo grado de presión en toda la pared, para lograr un efecto parejo en los tonos. Esta técnica de pintura es mejor realizarla entre dos personas, una pasa la brocha y la otra va realizando la técnica con el trapo. También es importante saber que tanto la manera de arrugar el trapo como la intensidad de la presión influyen sobre el resultado final. Cuanto más apretado esté el trapo y mayor la presión, mayor será la superficie cubierta.

Para que el trapeado quede bien es imprescindible una buena selección de colores. Lo normal es que el color de base sea más claro que el superpuesto y los mejores resultados se obtienen utilizando colores del mismo tono.

Sacado de la wikipedia.

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